jueves, 23 de julio de 2009

¿Sean eternas las tristezas que supimos construir?



Pedro Lapido Estran - 1997.

La Argentina de ayer y de hoy,
transformada por la manipulación de tres poderes.

Los grupos de comunicación que disponen de grandes recursos económicos, suelen disponer también -de hecho- de grandes amistades políticas. (Por eso hay deudas contraídas por medios de comunicación que fueron incorporadas a las deudas del estado).
Hay una habitual asociación entre los hombres que manejan la información y los que toman las decisiones políticas, (aunque a veces finjan enfrentamientos) y ambos a su vez son condescendientes con los hombres o los grupos que manejan el capital.
De hecho, los tres suelen estar abierta o veladamente mancomunados en nuestra sociedad.
Decir que de esta manera llegan a condicionar el bien y el mal, parece exagerado, (y sin embargo es cierto) ya que transmutan permanentemente el uno por el otro a conveniencia. Manejan la información, (diciendo o callando) la opinión, (defendiendo o acusando) y hasta el esparcimiento, (festejando o criticando).
Es absolutamente real y comprobable como estos grupos, con sus subsidiarias declaradas u ocultas, tienen en sus manos el "modelado cultural" de las nuevas generaciones y hasta de las anteriores y futuras.
Los primeros, son dueños hegemónicos de la televisión de aire y la de cable, de los medios gráficos y de las radios. Los segundos, son los dueños de las leyes y decretos y sus aplicaciones, promulgaciones y derogaciones. Los terceros, son simplemente los dueños de los dos primeros.
Entre todos, han armado una estructura que les permite manejar la idiosincrasia cultural de las masas, empujándolas hacia los gustos, usos y costumbres que directa o indirectamente les resulten redituables. Decía Gustave Le Bon (medico, sociólogo, etnólogo y psicólogo contemporáneo), que
"hay una sustitución de la actividad consciente de los individuos por la acción inconsciente de las masas. Hasta un individuo cultivado pasa a actuar por instintos. Toda una nación, aún cuando no exista una aglomeración visible, puede convertirse en una masa bajo la acción de ciertas influencias"
Y si existe un lugar donde estas afirmaciones pueden comprobarse, este lugar es sin duda alguna, la República Argentina - país de masiva inmigración europea-, sin demasiado peso indígena y casi sin negros (y esto también puede explicarse) que había desarrollado una cultura de perfil europeo (para bien o para mal) y difería notablemente del resto de las culturas iberoamericanas.
Los padres y abuelos, italianos, españoles, árabes, turcos, judíos y otros, en lo domestico y con algunas diferencias de matices, educaban -patriarcal o matriarcalmente- sobre una base fundamental que se asentaba en el respeto, la disciplina y el orden. Las reglas eran claras y los limites precisos. Y estas reglas y estos límites -en general- no significaban carencia de ternura ni de amor.
La masa educada en estos parámetros, además era instruida -al menos elementalmente- en lo laboral y en lo político y se mostraba -de hecho- poco vulnerable a la explotación, que junto con la depredación y la dominación, era uno de los puntos de los planes que se elaboraban contra Argentina después de la osadía de la Guerra de Malvinas.
Los poderes políticos y económicos del exterior para utilizar efectivamente las garras que en la punta de sus tentáculos se extendían ávidas hacia nuestras riquezas minerales, forestales, acuíferas y otras, necesitaban en forma urgente que la "masa" cambiara, ya que al poder político lo cambiaban ellos. Y Obviamente ¡Pusieron manos a la obra!
No les fue difícil llevar hacia sus molinos las aguas de políticos, comunicadores y capitalistas: ¡simplemente los compraron! con dinero o con prebendas. Hecho esto, y mientras se sucedían dislocados acontecimientos políticos y económicos que propulsaban ellos, paralelamente pasaban otras cosas que vistas hoy en perspectiva temporal se descubren como piezas del mismo rompecabezas.
1) Comenzó el ingreso irrestricto, desordenado y masivo de integrantes de comunidades aledañas supuestamente atraídas por ventajas económicas, que fueron utilizadas como mano de obra dócil y barata en trabajos que supuestamente "los argentinos no deseaban realizar". Estas personas, en general mas pobres, mas desinformadas y ya profundamente afectadas y acostumbradas a algunos usos y costumbres que en la argentina no se practicaban, se incorporaron clandestinamente al medio, posesionándose de tal manera en algunos sectores de trabajo que estos se fueron vedando para los argentinos, quienes además pudieron observar el alto rendimiento que algunas de estas gentes sacaban de trabajos que nunca habían sido altamente rentables, teniendo que aceptar la falacia de que estas comunidades que en sus respectivos países viven normalmente en la miseria, en la argentina tenían éxito por ser mas "trabajadores" que los locales. Mientras, por contacto de hecho, transmutaban sus costumbres y gustos al medio y alertaban al mercado del capital presentándose como una nueva veta consumidora de producciones baratas que se podrían vender caras.
2) A posteriori, en la trágica ilusión de la paridad peso/dólar y mientras las funcionarias de gobierno se extralimitaban en sus gastos con el dinero de la nación y se imponía masivamente la banalidad que la periodista Sylvina Walger describió tan acertadamente en "Pizza con Champán", fue abierta la importación en forma tan masiva y descontrolada que fábricas y fabriquitas, talleres y tallercitos que en la argentina pululaban y daban trabajo a miles, cerraron sus puertas estrepitosamente al no poder competir en precio ni siquiera con "los escarbadientes de Taiwán". Se llegó al extremo de cercenar uno de los mas aptos astilleros del país con calificada mano de obra, quitándole su fundición y su usina por ejemplo para edificar en su lugar físico un centro de recepción de mercaderías importadas al que dieron en llamar Zona Franca, no siendo justamente su nombre producto de la franqueza de sus operaciones. Luego, y después de la caída de la paridad, hubo cierres y despidos masivos ante los cuales el poder político desvió la mirada y que dejaron a otros miles de argentinos afuera del sistema. Los que aún permanecieron en un trabajo formal tal vez pensaron entonces que el Tsunami no los iba a alcanzar. Esto creó -de hecho- una nueva división social que conlleva nuevos rencores entre el que tiene trabajo y el que ya no lo tiene ni lo conseguirá. ("divide y reinarás")
3) Se eliminó el servicio militar obligatorio, promocionando la decisión como un hecho positivo, cuando fue de gravísimas consecuencias sociales y políticas; producidas al desaparecer la contención y la experiencia disciplinaria que dejaba, aún con sus falencias. Desaparecida la contención familiar por la transformación del criterio y la contención militar con su anulación, las juventudes se desbordan en un "todo vale" al que le podemos sumar, y... ¿que es la patria?
4) Se defenestraron y desmantelaron las fuerzas armadas de tierra, mar y aire, apuntando a destruir la posibilidad futura de que se diera "la trilogía de Clausewitz" y pudiera volverse a repetir un desafío a los poderes internacionales como fue la guerra de Malvinas.
5) Se desactivó y desautorizó en capacidad de procedimiento a todas las fuerzas policiales y otras de control, seguridad e inteligencia, utilizando el cuco de la represión y el gatillo fácil con la finalidad de lograr intimidar a los ciudadanos honestos y crear el mercado propicio para la droga, el alcohol y el negocio de la banalidad, ya en rápido crecimiento.
6) Se instalaron sistemas educativos ineficientes y se bajó el nivel de formación docente. Desaparecidos los limites, había que evitar que una buena educación/formación los auto estableciera.
7) Se desautorizo a los padres en lo correccional, haciendo hincapié en los derechos de los niños (derechos que no habían sido vulnerados) y se incentivaron programas de educación basados en ciertos criterios psicológicos similares al criterio del libre mercado. Básicamente esto era que el niño debía y podía hacer lo que quisiera ya que con el tiempo y los sucesos del medio, solo iba a acomodar su conducta. Tanto estas ideas sobre la educación de los niños, como las de liberación del mercado, fueron dos enormes falacias que hoy le cuestan lagrimas a miles de ciudadanos de todo nivel socioeconómico.
8) En lo cotidiano se tomaron absurdas medidas sobre la base de excusas sin fundamento, como el de hacer comenzar los bailes a las 2 de la madrugada, permitiendo simultáneamente el acceso irrestricto de las juventudes al alcohol y las drogas, las cuales hasta se publicitan subliminalmente de modo tal que la juventud no concibe la diversión sin alcohol, no acepta límites y no reniega de la posibilidad de usar drogas.
9) Con masiva publicidad, se le hizo creer al pueblo que las empresas del estado no funcionaban por esa razón y se vendieron o desmantelaron empresas claves no solo en los sectores energéticos y de transportes entre otros, sino incluso en los que atañen a la seguridad y la soberanía de la nación.
Nada, absolutamente nada, fue casual; todo fue premeditado y siniestro. El poder ejecutivo político, el legislativo, el judicial, los medios masivos de comunicación y sus herramientas de penetración y condicionamiento actuaron en conjunto para cambiar la idiosincrasia del pueblo, vendiendo como "libertad" el mas deteriorante "libertinaje", que se extendió como un virus epidémico. Utilizando la perimida herramienta de machacar sobre el recuerdo de opresiones pasadas, fueron liberadas las drogas, las bebidas, la ignorancia y la banalidad, (Para vender caro lo que en esencia es menos que barato). Y ya destruidos todos los límites, todos disfrutan como una nación de imbéciles, vivir en "libertad" sin darse cuenta siquiera del triste cautiverio en que se mueven sirviendo de alimento a los canallas.
Y mientras nuestro rico país, se "recupera económicamente" según la promoción de los gobiernos sobre ciertos porcentajes, miles de argentinos convertidos en ciudadanos prebendarios por el sistema, se aferran a los distintos planes de ayuda económica estatal, que les permite apenas sobrevivir sin futuro. Planes estos, que si en algún momento de crisis económica fueron útiles, debieron ser reemplazados por fuentes de trabajo dignas y constantes en el tiempo, porque el trabajo efectivo es uno de los puntales de la verdadera "libertad", mientras la prebenda es cautiverio, y tal vez por eso mismo sobrevivan en un país supuestamente en "crecimiento".
Así, la Argentina, en una inoperancia secuencial (en el mejor de los casos) de sus dirigentes "democráticos", hoy edifica "marginales sin esperanza" en un medio donde reina la banalidad, prolifera la ignorancia en crecimiento y crece el azote de una delincuencia masiva e impune, ante la impotencia laboral y social de miles de ciudadanos sanos, algunos de los cuales han quedado afuera del sistema.
(Ha cambiado la masa). No quedan dudas. "Los poderes nunca estuvieron tan felices".
Y no pretenderíamos que edifique héroes como Esparta o filósofos como Atenas, solo querríamos volver a tener un pueblo que no destruya ni se desentienda con espantosa ligereza de aquel deseo de una Argentina LIBRE, JUSTA Y SOBERANA, que además "ES POSIBLE".

Pedro Lapido Estran
Escritor y poeta Argentino
Director de: www.elarcadeple.com o www.pedrolapidoestran.com